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El día que no se puede recuperar
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Autor Pastor Daniel Casillas Gastelum
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18-08-2004
Estar ocioso no es bueno. Es perder el tiempo, es exponerse a que el pensamiento divague y nos lleve a donde no queremos ir.
La mente ociosa es taller de Satanás, por eso la Escritura dice: No des reposo a tu mano (Eclesiastés 11:6 LBLA). También encontramos el consejo del apóstol Pablo a Timoteo: Ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza. 1 Timoteo 4:13.
Si te mantienes ocupado en las cosas que agradan a Dios, habrá frutos dulces y preciosos en tu vida.
Un árabe lloraba profusamente, uno que pasaba le dijo: – ¿Por qué lloras?
– Lloro porque perdí 24 diamantes y ya no los voy a recuperar.
Queriendo darle ánimo, dijo: – Vamos a buscarlos.
– No, quien pierde un día no lo puede recuperar. Por eso lloro, porque perdí un día.
Este día es muy valioso, no lo desperdicies en la ociosidad. |