09-12-2009
Hace años una persona comenzó a trabajar en un hotel muy grande, su labor era lavar sábanas, colchas, cobijas, fundas para almohada, asi como toallas grandes, medianas y pequeñas, el primer día se afanó en hacer bien su trabajo, su deseo era terminar pronto para irse a su casa, pero las sábanas seguían llegando, asi que fué a platicar con su jefe:
¿Hasta cuándo voy a terminar de lavar? Siguen llegando y llegando cosas para lavar. Contestó el jefe: Este es tu trabajo, aquí se cambian constantemente las sábanas y todo lo que te hemos asignado, siempre habrá mucho que lavar, asi que no te quejes, sigue trabajando.
Esta anécdota nos recuerda que el Señor Jesucristo nos ha dado el ejemplo de servir y debemos hacer lo mismo cada día sin tener en mente “Ya voy a terminar mi tarea”, ningún cristiano puede decir que ya terminó su servicio para el Señor.
El no vino para ser servido, sino para servir, y El nos dice: “Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos “ Lucas 17:10
Dice la Palabra de Dios: Servíos por amor unos a otros. Gálatas 5:13, también leemos: “ Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe” Gálatas 6:10.
No hay límite para hacer el bien, cualquier día, cualquier hora, cualquier lugar, a cualquier persona, es una oportunidad para comenzar a hacer el bien, porque eso agrada a Dios.
Es necesario vivir sirviendo, nuestra tarea todavía no termina. Sigamos cantando; Yo te sirvo porque te amo.
Y recordemos las palabras del Señor Jesucristo: A mi lo hicisteis |