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Por la fe Noé... aparejo el arca en que su casa se salvase
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Escrito por George Matheson
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18-01-2004
Heb 11:7
¡Qué esfera más humilde y modesta donde ejercitar la fe! Uno diría que el propósito era completamente desproporcionado a la obra. El arca fue un trabajo inmenso, ¿pero con que fin? Para salvar a su propia familia. ¿Será una esfera tan estrecha digna de ser objeto de la fe? ¿Será una escena tan común como la vida del círculo familiar merecedora de ser un templo para Dios? Alma mía, cuando hayas terminado tus oraciones y tus meditaciones, no digas que has abandonado la casa de Dios. Para ti la casa de Dios estará en todo lugar, y también en tu propio hogar. Sentirás que todos los deberes de este lugar están consagrados; que no es otra cosa que la casa del Señor y uno de los portales del cielo. Reconocerás que cada uno de tus deberes es un acto de alta comunión. Por lo tanto, cuídate de convertir tu casa en su casa. Cuídate de consagrar cada palabra, mirada y acto de la vida social del hogar. Que tu tarea consista en construir tu arca o refugio para las necesidades del diario vivir y ciertamente tu obra de amor será llamada un acto de fe. |