14-06-2004
Fuimos a orar por él, la noticia nos conmovió, el hermano tenía un cáncer terminal.
Ya nada se puede hacer, nos dijeron.
Mientras caminábamos a la casa de este hermano pensaba que encontraríamos un cuadro desolador, que él estaría llorando y con mucho miedo.
No fué así, el hermano estaba muy contento de vernos, nos pidió que cantáramos himnos y se unió a nosotros al alabar a Dios.
Nos exhortó a que no desperdiciáramos la vida, nos dijo que aprovecháramos toda oportunidad para testificar de Cristo, oramos por él y él oró por nosotros.
Cuando salimos de aquella casa iba muy fortalecido en mi nueva fe, pues hacía poco tiempo que había aceptado a Cristo como mi Señor y Salvador.
Si así enfrentan los hermanos el cáncer es porque Cristo los fortalece.
Aquel hermano falleció, pero nunca olvido lo que vivimos con él.
Si Dios es por nosotros ¿Quién contra nosotros? |